La Enfermedad Arterial Periférica (EAP) es una manifestación de la aterosclerosis, un proceso en el que se acumulan placas de grasa y colesterol en las paredes de las arterias, provocando su estrechamiento o bloqueo. Esto dificulta el flujo sanguíneo hacia las extremidades, principalmente las piernas y, con menor frecuencia, los brazos.
La EAP puede presentarse de forma asintomática o causar síntomas intermitentes y progresivos, dependiendo del grado de obstrucción y del estado general de cada paciente. Un diagnóstico oportuno y un manejo médico adecuado permiten controlar la enfermedad, prevenir complicaciones y reducir los factores de riesgo asociados.
Síntomas
Claudicación intermitente
Es el síntoma más frecuente. Consiste en dolor, cansancio o calambres en las piernas al caminar, que suelen desaparecer con el reposo. Esto ocurre porque, cuando existe una obstrucción considerable, los músculos no reciben suficiente flujo sanguíneo durante la actividad física.
En etapas iniciales, el organismo puede desarrollar circulación colateral, es decir, pequeños vasos alternos que compensan parcialmente la disminución del flujo sanguíneo, lo que suele retrasar el diagnóstico.
Otros síntomas
- Cambios en la piel de las piernas o los pies: puede verse más brillante, delgada, pálida o con tonalidad azulada.
- Disminución del crecimiento del vello y de las uñas en piernas y pies.
- Sensación de frío, entumecimiento o disminución de la temperatura en una extremidad.
- Heridas o úlceras que tardan en cicatrizar.
- Dolor en reposo en casos avanzados.
- Disfunción eréctil, especialmente en hombres con enfermedad arterial extensa.
¿Cómo saber si tengo Enfermedad Arterial Periférica?
Los principales factores de riesgo para desarrollar EAP incluyen el tabaquismo, diabetes, hipertensión arterial, colesterol elevado, obesidad, sedentarismo y edad mayor de 65 años. Los antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular también aumentan la probabilidad de padecerla.
Muchas personas pueden tener EAP sin presentar síntomas evidentes, por lo que es fundamental acudir a valoración médica ante molestias persistentes en las piernas o presencia de factores de riesgo.
Diagnóstico especializado de la EAP
Además de la exploración física y la revisión de antecedentes clínicos, el estudio inicial más utilizado es el Índice Tobillo-Brazo (ITB). Esta prueba compara la presión arterial de los brazos con la de los tobillos. Un resultado disminuido puede indicar obstrucción en las arterias de las piernas.
Es importante considerar que la EAP puede coexistir con otras enfermedades, especialmente diabetes o insuficiencia renal, donde las arterias tienden a presentar calcificación severa. En estos casos, la rigidez arterial resta precisión al ITB.
Cuando se requiere una evaluación más detallada, se utilizan estudios de imagen como:
- Ultrasonido Doppler dúplex, que permite analizar el flujo sanguíneo en tiempo real.
- Angiotomografía, útil para identificar la localización y extensión de las obstrucciones arteriales.
- Arteriografía, utilizada principalmente cuando se planea un tratamiento endovascular o quirúrgico.
Riesgos y complicaciones de la Enfermedad Arterial Periférica
Amputación
Las heridas o úlceras que no cicatrizan adecuadamente pueden infectarse y provocar daño irreversible en los tejidos, aumentando el riesgo de amputación.
Isquemia arterial aguda
Es una obstrucción súbita de una arteria que compromete de manera inmediata la circulación de la extremidad y requiere atención urgente.
Complicaciones cardiovasculares
La aterosclerosis no solo afecta las piernas. Los pacientes con EAP tienen mayor riesgo de infarto al corazón, enfermedad coronaria y accidentes cerebrovasculares.
Tratamiento y abordaje de la Enfermedad Arterial Periférica
En etapas iniciales o moderadas, el tratamiento suele enfocarse en medidas conservadoras que incluyen:
- Suspender el tabaquismo.
- Controlar la diabetes, hipertensión y colesterol.
- Realizar ejercicio supervisado y rehabilitación vascular.
- Mantener una alimentación saludable.
- Uso de medicamentos para mejorar la circulación y reducir el riesgo cardiovascular.
Cirugía vascular periférica y tratamiento endovascular
En casos avanzados o cuando existe riesgo para la extremidad, pueden realizarse procedimientos de mínima invasión para restablecer el flujo sanguíneo, entre ellos:
- Angioplastia con balón.
- Colocación de stents.
- Aterectomía.
- Cirugía de bypass vascular.
Estos procedimientos se realizan mediante catéteres e instrumentos especializados introducidos a través de pequeñas incisiones, guiados por ultrasonido y arteriografía.
Especialista en Enfermedad Arterial Periférica
El manejo integral de la EAP mejora significativamente el pronóstico, especialmente en pacientes con diabetes, enfermedad renal o antecedentes cardiovasculares.
El diagnóstico inicial puede realizarlo un médico general o internista; sin embargo, muchos pacientes requieren valoración por un especialista en Angiología y Cirugía Vascular, particularmente cuando existe dolor persistente, úlceras, riesgo de amputación o necesidad de tratamiento endovascular.
Soy el Dr. Christian César León Rey. Como Angiólogo y Cirujano Vascular, mi enfoque está orientado al diagnóstico oportuno, recuperación del flujo sanguíneo y salvamento de la extremidad, buscando preservar la movilidad y calidad de vida del paciente. Solicita una consulta de valoración en uno de mis tres consultorios: ubicados al sur y centro de la Ciudad de México, uno en el hospital MAC periférico Sur, el otro en el hospital Ángeles Universidad y el tercero ubicado en la colonia Roma Norte.

