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Angioplastia de miembros inferiores: ¿qué es y cuándo se coloca un stent?

Angioplastia de miembros inferiores

La angioplastia de miembros inferiores, también conocida como angioplastia transluminal percutánea (PTA), es un procedimiento endovascular mínimamente invasivo que permite restaurar o mejorar el flujo sanguíneo en las arterias de las piernas cuando presentan estrechamientos (estenosis) u obstrucciones.

Estos problemas suelen ser consecuencia de la enfermedad arterial periférica, ocasionada principalmente por aterosclerosis, es decir, por la formación de placas en las paredes de las arterias que reducen progresivamente el paso de la sangre.

Al disminuir la circulación, los músculos y tejidos de las piernas reciben menos oxígeno. Esto suele manifestarse como molestia al caminar (claudicación intermitente), sensación de frío, cambios de coloración, dolor en reposo o heridas en los pies que tardan en cicatrizar. En etapas avanzadas, existe el riesgo de comprometer la viabilidad de la extremidad.

Actualmente, muchos pacientes pueden ser tratados mediante técnicas endovasculares, es decir, desde el interior de las arterias y a través de pequeñas punciones, sin necesidad de realizar una cirugía abierta convencional.

¿Qué es la angioplastia de miembros inferiores?

La angioplastia consiste en introducir diferentes dispositivos a través de una arteria hasta llegar al sitio donde existe un estrechamiento u obstrucción.

Una vez localizada la lesión, se utiliza habitualmente un balón de angioplastia que se expande dentro de la arteria para aumentar su diámetro y mejorar el paso de la sangre.

Dependiendo de las características de la lesión y del resultado obtenido con el balón, puede ser necesario colocar un stent.

El objetivo final es mejorar el flujo de sangre hacia la extremidad afectada.

¿Qué es un stent?

¿Qué es un stent?

Un stent o endoprótesis vascular es un pequeño dispositivo tubular, generalmente fabricado con una malla metálica, diseñado para colocarse dentro de una arteria.

Una vez desplegado, funciona como una estructura de soporte que ayuda a mantener la arteria abierta y conservar un adecuado flujo sanguíneo.

Cabe señalar que no todas las angioplastias requieren la colocación de un stent. La decisión depende de diversos factores, entre ellos:

  • La arteria afectada.
  • La longitud y características de la obstrucción.
  • El grado de calcificación.
  • El resultado obtenido después de la angioplastia con balón.
  • La presencia de estrechamiento residual o alteraciones de la pared arterial.
  • Las características particulares de cada paciente.

Por este motivo, la estrategia de tratamiento debe individualizarse.

¿Cómo se realiza una angioplastia de miembros inferiores?

Aunque cada procedimiento puede variar de acuerdo con la localización y complejidad de la enfermedad arterial, generalmente se realizan los siguientes pasos:

1. Acceso arterial guiado por ultrasonido

El procedimiento comienza mediante la punción de una arteria.

Con frecuencia se utiliza la arteria femoral a nivel de la ingle, aunque dependiendo del sitio de la enfermedad y de la estrategia del procedimiento pueden utilizarse otros accesos arteriales.

El ultrasonido permite visualizar directamente la arteria y realizar la punción de forma precisa.

A través de este acceso se coloca un pequeño dispositivo denominado introductor vascular, que permitirá introducir de forma controlada las guías, catéteres y demás instrumentos necesarios.

2. Introducción de guías y catéteres

A través del introductor se avanzan cuidadosamente guías metálicas muy delgadas y flexibles, acompañadas de catéteres especialmente diseñados para navegar por el interior de las arterias.

Estas guías permiten atravesar las zonas de estrechamiento u obstrucción y sirven posteriormente como un “riel” sobre el cual se desplazan los diferentes dispositivos utilizados durante el procedimiento.

Todo este proceso se realiza bajo control mediante fluoroscopia, un sistema de rayos X en tiempo real que permite al especialista observar el avance de los instrumentos.

3. Arteriografía

Para identificar con precisión las arterias afectadas se realiza una arteriografía.

A través del catéter se administra un medio de contraste que permite visualizar las arterias mediante rayos X y determinar:

  • Dónde se encuentra la obstrucción.
  • Su extensión.
  • El grado de estrechamiento.
  • Las arterias que se encuentran antes y después de la lesión.
  • La circulación que llega finalmente al pie.

Con esta información se determina la estrategia más adecuada para tratar la arteria.

4. Cruce de la obstrucción

Cuando existe una obstrucción completa de la arteria, uno de los pasos fundamentales consiste en atravesar cuidadosamente la zona afectada con una guía especializada.

Dependiendo de la longitud, calcificación y complejidad de la lesión pueden ser necesarias diferentes guías, catéteres o técnicas endovasculares.

Una vez que se consigue atravesar la lesión y alcanzar nuevamente una porción sana de la arteria, pueden avanzar los dispositivos necesarios para realizar la angioplastia.

5. Angioplastia con balón

Angioplastia con balón

Posteriormente se introduce un balón de angioplastia a través de la guía hasta colocarlo exactamente en el segmento estrecho u obstruido.

Una vez en posición, el balón se infla de manera controlada durante algunos segundos.

La presión ejercida por el balón produce una expansión y remodelación de la zona afectada, aumentando el diámetro interno de la arteria y permitiendo que la sangre pueda circular nuevamente con mayor facilidad.

Existen diferentes tipos y tamaños de balones, y su selección depende de la arteria que se está tratando y de las características específicas de la lesión.

En determinados casos pueden utilizarse tecnologías adicionales según las características de la enfermedad arterial.

6. Colocación de stent cuando es necesario

Después de la angioplastia se evalúa nuevamente la arteria.

Si el resultado obtenido con el balón no es suficiente o si la arteria necesita soporte adicional, puede colocarse un stent.

El stent se posiciona exactamente sobre la zona afectada y posteriormente se despliega dentro de la arteria, donde permanece como una estructura de soporte para mantener un diámetro adecuado.Una vez colocado, el stent permanece de manera permanente dentro de la arteria.

7. Arteriografía de control

Al terminar la angioplastia se administra nuevamente medio de contraste para realizar una arteriografía de control.

Esto permite comprobar el resultado del procedimiento y valorar que:

  • La zona tratada haya aumentado de diámetro.
  • El flujo sanguíneo ha mejorado.
  • La sangre avanza adecuadamente hacia las arterias distales y el pie.
  • No existen complicaciones relacionadas con el procedimiento.

8. Retiro del introductor y cierre del acceso arterial

Al finalizar se retiran los catéteres, guías e introductores utilizados durante el procedimiento.

El sitio por donde se realizó la punción arterial debe cerrarse para evitar sangrado. Esto puede realizarse mediante compresión manual o dispositivos especiales de cierre vascular, dependiendo de las características de la arteria, el tipo de procedimiento y las condiciones de cada paciente.

Posteriormente se mantiene vigilancia durante algunas horas.

¿Cuándo puede estar indicada una angioplastia de miembros inferiores?

La angioplastia se utiliza principalmente para tratar la enfermedad arterial periférica cuando la disminución del flujo sanguíneo produce síntomas importantes o pone en riesgo la extremidad.

Puede considerarse, entre otras situaciones, en pacientes con:

Claudicación intermitente

Es el dolor, cansancio, ardor o sensación de pesadez en las piernas que aparece al caminar y desaparece después de algunos minutos de reposo.

No todos los pacientes con claudicación requieren una angioplastia. Inicialmente suelen utilizarse medidas como control de los factores de riesgo cardiovascular, medicamentos y programas de ejercicio. Sin embargo, cuando los síntomas son importantes, limitan las actividades cotidianas o afectan significativamente la calidad de vida a pesar de un tratamiento adecuado, puede valorarse una revascularización.

Dolor en reposo por falta de circulación

En enfermedades arteriales más avanzadas, el flujo sanguíneo puede ser insuficiente incluso estando en reposo.

Algunos pacientes presentan dolor persistente en el pie, con frecuencia durante la noche, que puede mejorar temporalmente al colocar la pierna hacia abajo.

Heridas o úlceras que no cicatrizan

Cuando una herida en el pie o la pierna no recibe suficiente sangre, puede tener dificultades para cicatrizar.

En estos pacientes, mejorar la circulación mediante una angioplastia puede formar parte fundamental de una estrategia multidisciplinaria para favorecer la cicatrización y preservar la extremidad.

Gangrena o isquemia crónica amenazante de la extremidad

En los casos más graves pueden aparecer necrosis, gangrena o pérdida de tejido.

Esta condición requiere valoración especializada y tratamiento oportuno, ya que el objetivo principal de la revascularización es restablecer el flujo sanguíneo necesario para favorecer la cicatrización y disminuir el riesgo de amputación.

Pie diabético asociado a enfermedad arterial periférica

La diabetes es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedad arterial periférica.

En pacientes con diabetes que presentan úlceras, infecciones o lesiones en los pies, es fundamental evaluar la circulación arterial. Cuando existe una obstrucción significativa, la angioplastia puede formar parte del tratamiento para mejorar el aporte sanguíneo al pie y favorecer la preservación de la extremidad.

Enfermedad aortoilíaca

La aterosclerosis también puede afectar a la aorta y las arterias ilíacas, localizadas en el abdomen y la pelvis y encargadas de llevar sangre hacia las extremidades inferiores.

Dependiendo de la anatomía de las lesiones, algunas obstrucciones a este nivel pueden tratarse mediante angioplastia y colocación de stents.

¿Qué tipo de anestesia se utiliza en la angioplastia?

Una de las ventajas de los procedimientos endovasculares es que generalmente no requieren anestesia general.

Dependiendo de la complejidad del procedimiento, el estado del paciente y la estrategia del equipo médico, pueden utilizarse diferentes opciones:

Anestesia local y sedación

Es una de las técnicas utilizadas con mayor frecuencia. Se aplica anestesia local en la zona donde se realizará la punción arterial para disminuir las molestias. Al mismo tiempo, el anestesiólogo puede administrar medicamentos por vía intravenosa para proporcionar sedación.

Esto permite que el paciente permanezca relajado y confortable durante el procedimiento, ya sea despierto o bajo un sueño ligero.

Bloqueo subaracnoideo

En algunos procedimientos puede utilizarse anestesia regional.

El anestesiólogo administra el anestésico a nivel de la espalda, produciendo una pérdida temporal de la sensibilidad de la cintura hacia abajo.

Anestesia general

Se reserva habitualmente para procedimientos específicos, complejos o cuando las condiciones clínicas del paciente así lo requieran.

El tipo de anestesia se decide de manera individual entre el cirujano vascular y el anestesiólogo.

¿Qué sucede después de una angioplastia?

Después del procedimiento se mantiene vigilancia del sitio de punción, los pulsos y la circulación de la extremidad.

Dependiendo de la complejidad de la intervención y del estado general del paciente, algunas angioplastias requieren únicamente una estancia corta, mientras que otras pueden necesitar hospitalización.

Posteriormente es fundamental continuar el tratamiento de la enfermedad arterial periférica.

La angioplastia restaura el flujo sanguíneo, pero no elimina por sí sola la aterosclerosis. Por ello, el seguimiento suele incluir control de colesterol, presión arterial y diabetes, abandono del tabaquismo, actividad física cuando esté indicada y medicamentos para disminuir el riesgo cardiovascular y mantener los resultados de la revascularización.

El esquema de medicamentos debe individualizarse según el procedimiento realizado y las características de cada paciente.

¿Qué especialista realiza una angioplastia de miembros inferiores?

La angioplastia y la colocación de stents son procedimientos de alta precisión que requieren conocimiento especializado tanto de las enfermedades arteriales como de las técnicas de cirugía abierta y endovascular.

El Angiólogo, Cirujano Vascular y Endovascular es el especialista médico-quirúrgico dedicado al diagnóstico y tratamiento integral de las enfermedades de las arterias, venas y sistema linfático.

Su formación permite determinar cuál es la mejor alternativa para cada paciente, ya sea tratamiento médico, procedimiento endovascular, cirugía abierta o una combinación de estas opciones.

Angiólogo, Cirujano Vascular y Endovascular en Ciudad de México

Dr. Christian César Leon Rey

Si presentas dolor en las piernas al caminar, dolor en reposo, sensación persistente de frío en los pies, cambios de coloración o heridas que no cicatrizan, es recomendable realizar una valoración vascular especializada.

Soy el Dr. Christian César León Rey, Angiólogo, Cirujano Vascular y Endovascular, y puedo realizar una evaluación integral de tu circulación para determinar la causa de los síntomas y establecer el tratamiento más adecuado.

Si ya cuentas con el diagnóstico de enfermedad arterial periférica o con la indicación de realizar una angioplastia o colocación de stent, podemos revisar tu caso, tus estudios de imagen y las diferentes alternativas de tratamiento para definir una estrategia individualizada.

Cuento con atención especializada en tres ubicaciones de la Ciudad de México:

  • Clínica ConCiencia Vascular.
  • Hospital Ángeles Universidad.
  • Hospital MAC Periférico Sur.

El objetivo no es únicamente tratar una arteria obstruida, sino mejorar la circulación, preservar la función de la extremidad y reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la enfermedad arterial periférica.

La información presentada en este artículo tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica individualizada.

Referencia médica

El contenido se encuentra alineado con las recomendaciones contemporáneas para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad arterial periférica de miembros inferiores, incluyendo las guías multisocietarias ACC/AHA 2024.

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